EL RENACER DE LUNA
CAPÍTULO 67 — “DALILA DESCUBRE QUE LUNA ESTÁ VIVA”
ESCENA 1 — LA LLAMADA
Dalila sostenía el teléfono con las manos temblando. Al otro lado de la línea, una voz desconocida acababa de pronunciar las palabras que podían destruir todo lo que ella había construido.
—¿Estás segura de lo que me estás diciendo? —preguntó Dalila, casi sin poder respirar.
—Completamente. La vi con mis propios ojos.
Dalila se quedó paralizada.
—Eso es imposible… Luna murió.
—No murió. La mujer que viste en aquel lugar era ella. Luna está viva.
Dalila dejó caer el teléfono sobre la mesa.
Durante años había vivido con el miedo de que algún día alguien descubriera la verdad. Pero nunca imaginó que Luna pudiera regresar.
—No… —susurró—. No puede estar viva.
En ese instante, escuchó unos pasos detrás de ella.
Dalila se giró rápidamente.
—¿Quién anda ahí?
No había nadie.
Pero sobre la mesa había algo que antes no estaba.
Una fotografía.
Dalila la tomó lentamente.
Era una fotografía reciente de Luna.
Y detrás de la fotografía había una frase escrita a mano:
“Pensaste que nunca volvería.”
Dalila sintió que la sangre se le helaba.
ESCENA 2 — LUNA
En una pequeña casa alejada de la ciudad, Luna observaba por la ventana mientras sostenía la misma fotografía entre sus manos.
Había cambiado mucho.
Pero sus ojos seguían siendo los mismos.
Una mujer entró en la habitación.
—¿Estás segura de que quieres hacerlo?
Luna respiró profundamente.
—Durante años todos pensaron que estaba muerta.
—Precisamente por eso pudiste sobrevivir.
Luna cerró los ojos.
—No sobreviví para esconderme para siempre. Sobreviví porque tenía que descubrir quién intentó matarme.
La mujer guardó silencio.
Luna tomó una pequeña caja que estaba sobre la mesa.
Dentro había una carta antigua.
—Y ahora sé quién estuvo detrás de todo.
—¿Dalila?
Luna levantó la mirada.
—Dalila fue solamente una pieza del juego.
La mujer abrió los ojos.
—Entonces… ¿quién dio la orden?
Luna respondió con lágrimas en los ojos:
—La persona que menos imaginas.
ESCENA 3 — EL REGRESO
Mientras tanto, Dalila llegó desesperada a una vieja casa donde guardaba documentos de su pasado.
Abrió un cajón secreto y sacó un expediente.
Buscó frenéticamente entre los papeles hasta encontrar una fotografía.
La misma fotografía que había visto años atrás.
—No puede ser…
De repente escuchó un ruido.
Dalila se quedó inmóvil.
—¿Quién está ahí?
Nadie respondió.
Entonces su teléfono volvió a sonar.
Número desconocido.
Dalila contestó.
—¿Bueno?
Durante varios segundos solamente escuchó silencio.
Hasta que una voz femenina habló.
—¿Todavía recuerdas lo que hiciste aquella noche?
Dalila dejó de respirar.
Conocía esa voz.
—Luna…
La llamada terminó.
Dalila comenzó a llorar.
—¡No! ¡No puedes estar viva!
ESCENA 4 — LA VERDAD OCULTA
Luna entró en una habitación oscura.
Sobre una pared había fotografías de todas las personas relacionadas con su pasado.
Dalila.
Su esposo.
Su familia.
Y una persona cuyo rostro estaba cubierto con una hoja de papel.
Luna tomó la fotografía.
—Muy pronto todos sabrán la verdad.
La mujer que la acompañaba preguntó:
—¿Y qué harás cuando descubras quién te traicionó?
Luna respondió:
—No buscaré venganza.
Hizo una pausa.
—Quiero que confiese delante de todos.
De repente, alguien golpeó la puerta.
Tres golpes.
Luna miró hacia la entrada.
—¿Esperabas a alguien?
—No.
Los golpes volvieron a escucharse.
Luna se acercó lentamente.
Cuando abrió la puerta, no había nadie.
Solo había un sobre en el suelo.
Lo recogió.
Dentro encontró una sola hoja.
Luna la leyó y palideció.
“Si quieres saber quién es tu verdadero enemigo, ven mañana al lugar donde intentaron matarte.”
ESCENA 5 — EL ÚLTIMO GIRO
Al día siguiente, Dalila también recibió un mensaje.
“Luna está viva. Y esta noche regresará.”
Dalila comprendió que alguien estaba jugando con las dos.
—¿Quién está haciendo esto? —preguntó desesperada.
Entonces abrió un viejo álbum familiar.
En una de las fotografías apareció algo que jamás había notado.
Al fondo estaba Luna.
Pero junto a ella aparecía una persona que Dalila había creído muerta hacía muchos años.
Dalila dejó caer el álbum.
—No… esto no puede ser.
Sus ojos se llenaron de lágrimas.
—Entonces tú también sobreviviste…
Mientras tanto, Luna se encontraba frente al lugar donde había comenzado toda su pesadilla.
Miró hacia la puerta.
Respiró profundamente.
—Hoy termina mi silencio.
Abrió la puerta y entró.
Pero alguien ya la estaba esperando.
Una voz salió de la oscuridad:
—Sabía que regresarías, Luna.
Ella se quedó inmóvil.
—¿Quién eres?
La persona dio un paso hacia la luz.
Luna abrió los ojos completamente sorprendida.
—¡Tú…!
La pantalla se funde a negro.
CONTINUARÁ…
Próximo capítulo: “Luna descubre quién ordenó su muerte… pero la persona que tiene delante conoce un secreto capaz de destruirla para siempre.”